Escrito por: LUIS E. RANGEL
Publicado por: El Nuevo Herald
Fecha: 2-1-2009

David Samson lo define como frustante en ocasiones y recuerda la cantidad de preguntas que recibe en febrero sobre el mismo tema desde hace ya unos cuantos años. Y ahora espera que el 13 de este mes escuche por última vez que le increpen acerca del estadio de los Marlins de Florida.

El presidente de la organización informó durante una reunión con los medios de comunicación realizada ayer que se sentía "un optimismo prudente'' con respecto a la próxima votación que realizará la ciudad para determinar sise aprueba finalmente el nuevo parque para los peces en el sitio donde antes se erigía en Orange Bowl.

"Nos hemos estado reuniendo con los comisionados para explicarle cualquier interrogante que tengan o para responderle cualquier pregunta con respecto al proyecto del parque", sostuvo Samson. De acuerdo al ejecutivo para que se apruebe el estadio, nueve de los 13 comisionados del condado deben dar el sí, así como cuatro de los cinco de la ciudad.

Si aparece el humo blanco, se espera que el nuevo parque para los que serían llamado a partir de ese momento los Marlins de Miami abra sus puertas para la campaña del 2012. "Ha sido un poco frustrante porque desde que Jeffrey Loria adquirió al equipo la idea en todo momento fue la construcción de nuevo estadio. En una primera instancia pensamos que sería para el 2005, luego creíamos que sería inaugurado para el 2007, después tuvimos un acuerdo para el 2008 y ahora ya vamos por el 2012''.

Pero si los comisionados rechazan la iniciativa entonces el panorama para el béisbol en el sur de Florida se volvería un inmenso nubarrón. "No he querido pensar en esa posibilidad, pero estamos cien por ciento de acuerdo con lo que dijo el comisionado Bud Selig, que sin un nuevo estadio, los Marlins no iban a poder sobrevivir en el sur de Florida", reiteró el ejecutivo, quien añadió que la instalación tendría un impacto económico positivo para la región.

"De entrada se crearían puestos de trabajo para los obreros de la construcción'', explicó Samson, quien añadió que si la situación termina con un final feliz para los peces, los Marlins pedirían ser sede de la final del Clásico Mundial del 2013.

Para la próxima edición del torneo, que se llevará a cabo en marzo, Miami recibirá una de los dos grupos de la segunda ronda. "El impacto económico ya de esta próxima edición ha sido bueno. De hecho, se espera que vengan unas 20,000 personas por juego, muchos de ellas turistas de América Latina. Al final se espera que ingresen al menos unos $25 millones a la ciudad por este torneo'', recalcó.



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